Pensamientos
Nunca dudes de extender la mano para ayudar al que lo necesita, pero tampoco nunca titubees de extender
tu propia mano para recibir ayuda cuando la necesites.
A la adversidad hay que enfrentarla con una escoba, una fregona y una oración.
Dios siempre nos está observando. Seamos sinceros en nuestra manera de vivir.
Acumula la riqueza de las promesas de Dios. Nadie podrá borrarla de tu memoria.
Todos pueden ver lo que aparentas ser, pero pocos lo que verdaderamente eres.
Enciende una luz en la oscuridad, en los tiempos difíciles, en los tiempos de crisis, para que pueda brillar la luz de Jesús en medio
de las tinieblas.
Miro mi vida, y cada día tiemblo un poco más delante de la justicia de Dios, y cada día también vivo más confiado en Su divina gracia.
Alma mía, bendice al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios, porque grandes cosas ha hecho el Todopoderoso, Santo es su nombre.
Se puede ver la auténtica belleza de la madurez, en la gente que envejece en el gozo y en la paz de Dios.
Hubo un momento dramático del protestantismo francés a principios del siglo XVIII (1702 al 1706, últimos años del reinado de Luis XIV,
llamado El Rey Sol), tiempo de sufrimiento para los que confesaban la fe en Jesucristo, viviendo la persecución y el martirio, pero aún
en esos tiempos la Luz verdadera brilló para muchos, entre ellos un hugonote, mártir de la persecución que nos dejó esta bella oración:
Quién soy yo, oh mi Dios, para que Tú me hayas escogido para ser tu testigo, el testigo de tu verdad. Qué soy yo, oh mi Señor, para haber
podido sostener durante tantos meses, durante tantos años, los horrores de este largo suplicio, al cuál he sido condenado por amor a Ti,
a pesar de las debilidades de mi vida pasada, a pesar de tantos años de negligencia y de frialdad a Tu servicio, ¡cuánto lamento no haber
sido más fiel en el tiempo de mi libertad...!
Celebremos con alegría EL DIA DE DORCAS.
Un año más, gracias Dios por habernos llamado a todos a tu servicio, por poder hacer
felices a otros que no conocemos, pero que en Ti amamos, porque son nuestro prójimo. Bendice nuestro esfuerzo y nuestra ofrenda de amor.